271 TUBERÍAS, 60 CODOS Y 2 CALDERAS

Sintetizando:

Ya que las calderas son una parte fundamental del proceso de refinación, el monitoreo de su integridad es vital en cualquier instalación, tal como quedó demostrado en la instalación Refidomsa de la República Dominicana. El presente estudio de caso breve analiza el uso de la herramienta de escaneo manual circunferencial (CIRC) con tecnología de transductor electromagnético (EMAT) en conjunto con una inspección visual y de ultrasonido (UT) para realizar una inspección integral de dos calderas.

La Refinería de Petróleo Dominicana, Refidomsa, procesa alrededor de 30,000,000 de barriles de petróleo crudo al año y, actualmente, mantiene cerca de 60 % de participación dentro del mercado de hidrocarburos en la República Dominicana. Al encontrarse cerca del puerto de Haina Occidental, esta refinería se encarga del procesamiento de todo el petróleo crudo que ingresa al país. Esto significa que la refinería Refidomsa produce alrededor de 34,000 barriles de producto refinado al día. Considerando la gran capacidad de procesamiento que tiene esta instalación, es de suma importancia para Refidomsa que todas las áreas de la instalación mantengan su integridad y seguridad operativas.

Un área de la instalación en donde se exige realizar inspecciones de integridad son las calderas, en especial los intercambiadores que están en su interior. Estas calderas son un componente crucial dentro del proceso de refinación ya que el producto pasa dentro de ellas y se calienta a una temperatura específica con fuego directo, se somete a una transformación adicional dentro de reactores o se separa mediante destilación con el fin de generar distintos tipos de productos finales, como la gasolina, el diésel y el aceite combustible. Debido a las demandas de alto volumen que tiene la instalación, el operador debe mantener las calderas con un mínimo tiempo de inactividad. Las inspecciones deben realizarse con eficiencia y dentro de un programa estricto de segmentos de paro técnico previamente programados, esto con el fin de evitar un paro técnico total de la instalación y minimizar los riesgos que ello implica. Los exigentes parámetros de inspección implicaron una planificación de preinspección extensa, así como un alto nivel de confianza que se depositó en el experimentado equipo de ROSEN.

Por medio de una estrecha cooperación con Refidomsa, los ingenieros de integridad de ROSEN evaluaron el activo, identificaron los requisitos de inspección y trazaron un plan, el cual incluía inspecciones visuales y técnicas, con el propósito de determinar el estado en que se encontraban las calderas.

Primero se realizaron las inspecciones visuales con el fin de identificar las zonas afectadas. Posteriormente, se utilizó la herramienta de escaneo manual circunferencial de ROSEN (CIRC) para la identificación de anomalías. El sistema CIRC es un sistema de inspección externo que emplea tecnología de transductor electromagnético (EMAT). La herramienta CIRC cuenta con una unidad de calibración diferencial que mide todos los cambios en la ruta acústica por medio de dos transductores acústicos, los cuales son capaces de detectar los cambios en el material al valerse de una ruta acústica de una longitud considerable. La herramienta generó una cobertura total de datos sobre los intercambiadores de calor dentro de las calderas. Los datos generados a partir de la inspección CIRC se descargaron y, posteriormente, se confirmaron con la ayuda de imágenes tomadas con el escáner manual ultrasónico (UT). Toda la información levantada se consolidó dentro de un informe que se entregó a Refidomsa.

La combinación entre la tecnología EMAT y la inspección UT y visual de los intercambiadores de calor permitió que el operador contara con información de todas las áreas de las calderas, incluyendo aquellas zonas de difícil acceso e, incluso, algunas áreas que se conocen como “zonas ciegas”. La combinación de las tecnologías de inspección permitió disponer de un panorama completo e integral del estatus que guardaban estas instalaciones.

Con el fin de evitar tiempo de inactividad innecesario, se llevaron a cabo las inspecciones dentro de un plazo de paro técnico de 8 horas. Se inspeccionó un total de 271 tuberías y 60 codos dentro de dos calderas.

La inspección se terminó dentro del plazo establecido y se presentaron datos de óptima calidad que cumplieron con las expectativas de Refidomsa. El operador recibió información valiosa acerca de la integridad de las calderas, con un paro técnico mínimo en su funcionamiento, lo que permitió que las operaciones fueran aún más seguras, eficientes y controladas.